La Belleza del Teatro de Shakespeare y que el paso del tiempo no haya podido robarle frescura o actualidad, serían motivos suficientes para justificar nuestra elección.
Pero fueron la riqueza de personajes, las múltiples posibilidades de juegos escénicos y esa mezcla de realidad y fantasía que incita a crear, los responsables de que los alumnos de tercer curso de arte dramático hicieron del “Sueño de Una Noche de Verano” su sueño particular, buscando convertir el arte de actuar en su oficio.
Su principal arma: Trabajo, trabajo y trabajo.
Cruz García Casado.

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